A Prayer for Deliverance
1 You have rejected us, God, and defeated us;
you have been angry with us—but now turn back to us.
2 You have made the land tremble, and you have cut it open;
now heal its wounds, because it is falling apart.
3 You have made your people suffer greatly;
we stagger around as though we were drunk.
4 You have warned those who have reverence for you,
so that they might escape destruction.
5 Save us by your might; answer our prayer,
so that the people you love may be rescued.

6 From his sanctuary God has said,
“In triumph I will divide Shechem
and distribute Sukkoth Valley to my people.
7 Gilead is mine, and Manasseh too;
Ephraim is my helmet
and Judah my royal scepter.
8 But I will use Moab as my washbowl,
and I will throw my sandals on Edom,
as a sign that I own it.
Did the Philistines think they would shout in triumph over me?”

9 Who, O God, will take me into the fortified city?
Who will lead me to Edom?
10 Have you really rejected us?
Aren't you going to march out with our armies?
11 Help us against the enemy;
human help is worthless.
12 With God on our side we will win;
he will defeat our enemies.
Plegaria en que se pide ayuda contra el enemigo
(Sal 108.6-13)
Al músico principal. Sobre «Lirios». Testimonio. Mictam didáctico de David, de cuando estuvo en guerra contra Aram Naharayin y contra Aram de Soba, y Joab volvió y derrotó a doce mil edomitas en el valle de la Sal.
1 Dios nuestro, tú nos has desechado;
en tu enojo, nos has dejado sin defensas.
¡Vuélvete ahora a nosotros!
2 Hiciste que temblara, y hendiste la tierra;
¡rellena sus fisuras, porque se desmorona!
3 Has hecho que tu pueblo presencie el desastre;
nos has hecho beber un vino que aturde.
4 Has dado a tus fieles la señal de retirada
para que se libren de las flechas enemigas.

5 ¡Sálvanos con tu diestra! ¡Respóndenos!
¡Así se salvará tu pueblo amado!

6 En su santuario, Dios ha sentenciado:
«Con gran alegría fraccionaré Siquén
y dividiré en parcelas el valle de Sucot.
7 Galaad y Manasés me pertenecen,
Efraín es un yelmo en mi cabeza,
y Judá es un cetro en mi mano.
8 Moab es la vasija en que me lavo,
sobre Edom arrojaré mis sandalias,
y sobre Filistea proclamaré mi victoria.»

9 ¿Y quién me dará entrada en Edom?
¿Quién me hará entrar en esa ciudad amurallada?
10 ¿No eres tú, mi Dios, quien nos ha desechado?
¿No eres tú quien ya no sale con nuestros ejércitos?
11 Bríndanos tu apoyo contra el enemigo,
pues vana resulta la ayuda de los hombres.

12 Por ti, Dios nuestro, haremos proezas;
¡tú harás morder el polvo a nuestros enemigos!